BACCARAT
El tamaño cuenta. Cuanto más grande, mejor.
Los ricos no son iguales a nosotros. La mayoría
de las personas inteligentes se burlaría si le
dijera que los clichés mencionados más
arriba son verdad. Después de todo, cuanto más
grande no es mejor si se trata de un ataque cardíaco
o de acné adolescente. Y definitivamente Ernest
Hemingway fue elocuente al referirse a lo que diferencia
a los ricos: “Sí ¡ellos tienen más
dinero!”.
No obstante, en el mundo del Casino y el Baccarat, esos
clichés son acertados, por lo menos en lo que
respecta al dinero. Permítame explicarlo. El
Juego de Baccarat al estilo James Bond, con mesas de
gran tamaño, súper desarrolladas, es usualmente
jugado en las salas más distinguidas del Casino
por mínimos que nunca son inferiores a $25 y
que usualmente superan los $100. Esta versión
es mejor que la del mini-Baccarat jugada en pequeñas
mesas con mínimos de $5, $10 y $25, donde los
crupieres reparten las manos.
Sí, Baccarat y mini-Baccarat son el mismo Juego
en lo que respecta a la cantidad de apuestas posibles
(Jugador, Banca, Empate), al margen de ganancia del
Casino sobre esas apuestas y las reglas para jugar las
manos. Pero una diferencia esencial que hace mejor al
“maxi” Baccarat que el mini-Baccarat es
la velocidad. Sólo la velocidad puede marcar
la diferencia en un choque (¿En qué auto
preferiría ir? ¿En el que va a 100 yardas
a una milla por hora contra una pared de ladrillos o
en el que va 100 yardas a 75 millas por hora contra
una pared de ladrillos? Está a la misma distancia,
chocando contra la misma pared pero una te golpea y
la otra te destruye), la velocidad en un Juego de Casino
puede convertir un pequeño margen de ganancia
para el Casino en su vaciamiento total.
Por tanto, si puede manejar el aumento de la volatilidad
de la versión más larga, vaya a la sala
más distinguida y juegue con los ricos, donde
el tamaño sí importa, donde cuanto más
grande mejor. Con esto dicho, si nunca antes había
jugado Baccarat o mini-Baccarat, aquí tiene una
pequeña guía.
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